Al cierre de un proceso de aprendizaje son muchas las experiencias
acumuladas, las expectativas cumplidas y los objetivos logrados. Cuando se
cierra un ciclo, se da inicio a otro con
el beneplácito del aprendizaje adquirido. Así, lo nuevo cimienta lo que viene en un espiral que se nutre de su
misma naturaleza dinámica. Al terminar el curso “Estrategias Instruccionales II”
a través del aula virtual, me queda evaluar mi proceso, haciendo hincapié en
mis aciertos y desatinos, mis actitudes y aptitudes para el logro de los objetivos (personales y colectivo) propuestos.
En cuanto a lo aprendido, puedo afirmar que el hecho de ser
participante del aula virtual, es ya, en sí mismo, un aprendizaje adquirido. Esta
forma de mediar aprendizaje tiene sus fortalezas y debilidades. El poder acceder
a la página en cualquier lugar y momento, me permitió la autonomía para
organizar y realizar mis tareas sin más impedimento que posee el computador. Por
otro lado, la modalidad impide el contacto físico que ofrece el aula
tradicional, lo que tiende a ser un tanto desmotivador. Si se pone en
equilibrio estos aspectos, se podría promover mayor interacción a través de
aprendizaje cooperativo, responsabilidad compartida y coevaluación del proceso
entre participante, lo que conlleva a estar más en contacto con los demás participantes.
Debido a la naturaleza del aula, para el desempeño de un estudiante virtual, este debe ser planificado, lo que implica, saber jerarquizar
las tareas y organizar su tiempo. Este aspecto tiende a minimizarse se lleva el
cronograma de actividades y va realizando las tareas se manera sistémica.
Con relación a los contenidos de los cursos, el más significativo
para mí fue el referente a generar conflicto cognitivo y la teoría de esquemas en
los estudiantes. El reto del docente es promover
cambio en sus estudiantes. Como es planteado desde la teoría cognitivista, el conflicto
se origina cuando se le hace ver al estudiante que el procedimiento para la resolución del problema
no es el adecuado para su solución satisfactoria, así como cuando se le va incorporando
variaciones sobre un mismo tema con la intención de darle dimensiones a los
aprendizajes que el estudiante va adquiriendo.
Así, me corresponde autointerrogarme ¿Cuáles conflictos (cognitivos o afectivos) te
generó el aula? ¿Qué hiciste para resolverlos? En
mi caso, puede vivenciar el conflicto cognitivo en la primera tarea cuando tenía
que aplicar la matriz FODA. Cuando la Prof. María hizo unas observaciones a mi
propuesta, me hizo replantear la visión que tenía hasta ese momento y evalué otras
formas para resolver la situación planteada, alejándome de la primera versión
que me había planteado. Igualmente la Prof. María con sus intervenciones me
hizo ver aspectos que no estaban siendo considerados por mí.
Para finalizar, afirmo, sin temor a equivocarme, que la experiencia de cada uno de los participantes es y será distinta según la ACTITUD con la que se asuma el reto de aprendizaje que nos presentó la asignatura. Cuando tenemos que afrontar una realidad que no podemos cambiar, debemos entonces, cambiar nuestra actitud hacia esa realidad y acoplarnos a ella hasta tanto podamos cambiarla. Mi actitud determinará mi aptitud…
Gracias María…