A nuestros queridos padres, madres, representantes y responsables
Hoy quería exponerle una angustia con relación a la realización de las actividades, en particular lo concerniente en la ayuda que les estamos ofreciendo a los estudiantes…
Como profesional de la enseñanza tengo que darle a conocer que el aprendizaje es el resultado de hechos basados es la ACCIÓN y la REFLEXIÓN, es decir lo que hacemos y conocemos (al investigar, construir, elaborar, diseñar, etc...) y nuestro razonamiento (al establecer conexiones entre diferentes ideas o conceptos y así llegar a conclusiones para asirse de un juicio propio) a partir los fenómenos que observemos, manipulados o percibimos.
Al hacer una actividad, el estudiante se empodera de conceptos que les permite construir y redimensionar sus propias habilidades al confrontar lo ya conocido con lo nuevo por conocer. Es mediante del hacer que el estudiante puede entender que un CUADRADO se convierte en un CUBO cuando se le da dimensión, pues pueda darse cuenta de los cambios -simples- pero relevantes que puede sufrir esa figura geometría con cambiar la perspectiva, pero todo este proceso se detiene si usted le hace o le manda hacer las actividades.
El propósito del programa educativo es que el estudiante construyendo aprendizajes, recordando los ya existentes y reforzando los que aún no ha consolidado, pero todo esfuerzo que se haga desde las instituciones educativas es inútil si le hacemos las tareas.
Les recuerdo que usted envía a su hijo a las instituciones educativas para que APRENDA, y ese aprendizaje le ayudará a crecer como ser humano, por lo que es ilógico que usted mismo disecciona su aprendizaje.
Recordemos que una cosa es ayudar alguien y otra es hacerle los deberes que le corresponde. Le ejemplifico con la función que cumplen las muletas cuando se tiene una discapacidad motora temporal, éstas deben dejarse luego de recuperar la movilidad. Eso mismo se aplica a la ayuda que les debemos ofrecer a nuestros estudiantes, se le debe acompañar hasta que logren andar por sus propios medios y luego se le debe dejar que caminen sobre sus propios pies.
Estimado representante, la escuela no es un concurso para escoger a quién trabaja mejor, en consecuencia la tarea es una oportunidad para que usted pueda vivenciar y evidenciar los logros, avances y aspectos a fortalecer en su hijo, es por ello que lo invito a reflexionar si por alguna razón usted está cayendo en el abismo que hacer o mandar hacer las actividades, en vez de ayudar a su representado para que éste mediante sus propias habilidades alcance su potencial.
Apoyemos a nuestros hijos enseñándoles el valor de la responsabilidad, inculcándoles la importancia de cumplir con nuestras obligaciones a tiempo, acompañándolos en sus investigaciones, conversando con ellos en cuanto a los contenidos de las clases, dándole ejemplos prácticos para la vida, pero NO haciéndoles las actividades.
Att.
Prof. Elizabeth Mena
Especialista en Planificación y Evaluación de Aprendizajes
Magister en Estrategias de Aprendizajes